
Orar es hablar con Dios; la intercesión es importante en la medida en que otras personas como nosotros, llegan a la presencia de Dios con sus peticiones a manera de suplicas y ruegos, y Dios, no es ajeno a estas peticiones y las contesta.
Si usted tiene a bien solicitar oración, le rogamos que también se una a estas peticiones juntamente con nosotros con la certeza que seremos escuchados por nuestro ayudador.
También ore por este ministerio de intercesión, a fin de que Jesús nos respalde a favor de las peticiones de nuestros miles de amables hermanos que nos visitan a diario.
















